Se trata de un manantial de honda tradición, situado a unos 2 km al oeste de la localidad de Estepa, junto al complejo hotelero de Roya. Las aguas brotan de la misma roca caliza de la Sierra de Estepa, en un recinto hoy embutido en el interior de un restaurante. Sus aguas son conducidas hasta una fuente exterior al complejo hotelero, la fuente de Roya, construida hacia 1733; posee varios caños destinados al llenado de recipientes para la bebida y otros para un abrevadero. Completaba el sistema un lavadero ya desapericido. Durante siglos, el manantial fue el punto de abasto de la población a través de aguadores y lugar de aguada del ganado que transitaba por una conocida cañada real.