Esta fuente monumental se sitúa en la plaza de San Julián, en mitad del casco urbano de Aracena. Al parecer, su origen se remonta a los años de la reconquista cristiana (s. XIII). Se cuenta que los manantiales que surtían sus aguas fueron buscados en los alrededores de la población por el linaje de los Palomeros, caballeros hidalgos que hacían la guerra al infiel con el rey Alfonso X. Ha sufrido diferentes remodelaciones, siendo bueno su estado actual.
Según información complementaria aportada por J.L. Macias, el manantial de esta fuente se encuentra a unos doscientos metros al norte de la misma, dentro del casco urbano de Aracena, en el barrio conocido como Cantarranas. Desde allí viene encañada el agua hasta El Paseo, que es donde se encuentra la fuente. Ese mismo manantial surte a la fuente llamada Del Arco, que es otra típica fuente de Aracena.