Se trata de unos afamados y antiquísimos baños, con aguas ligeramente termales y minero-medicinales; se localizan en la margen izquierda del río Dúrcal, a la altura de la población del mismo nombre. Desde muy antiguo se conservan referencias e indicios de su utilización por todas las civilizaciones que pasaron por el lugar.
También es conocido como Baño Chico.
Muy próximas se encuentran otras aguas similares, las de Bacamía, de más oculto acceso.