Esta emblemática fuente se localiza en la ciudad de Granada, al final del camino del Avellano, en la margen izquierda del río Darro, cerca de la Alhambra. Se trata de una fuente modesta, que antaño tuvo una enorme relevancia en el abasto, el recreo y la cultura de los granadinos. Fue punto de avituallamiento de los aguadores, que repartín sus aguas en burros por toda Granada voceando aquello de ¡a la rica agua del Avellano; pero también fue punto de encuentro y de tertulia literaria de los miembros de la llamada Cofradía del Avellano, fundada por Ángel Ganivet. El agua surge de un conglomerado y su alimentación principal proviene de filtraciones de la acequia Real de la Alhambra (a partir del río Darro), cuyas aguas hoy día no son aconsejables para la bebida por su contaminación urbana. Actualmente, apenas arroja un hilo de agua y el lugar es azotado por un reiterado vandalismo, especialmente doliente para un lugar tan emblemático.