La fuente se encuentra a la salida de la localidad alpujarreña de Pórtugos en dirección a Trevélez; el agua nace por encima de la carretera, junto a la ermita de San Isidro. Cinco caños vierten sus aguas, formando una típica pátina rojiza, debido al hierro contenido en el agua; las aguas poseen además anhidrido carbónico, lo que confiera a estas un peculiar sabor picante y herrumbroso (aguas agrias, en el argot local). El modesto nacimiento da lugar a un pequeño arroyo, que a pocos metros se precipita por una vistosa cascada de travertinos rojos, conocida como el Chorreón, que merece una visita desde el área recreativa existente en el lugar. Hay testimonios muy antiguos de la utilización de estas aguas, que siempre han gozado de gran predicamento entre todo tipo de gentes por sus virtudes medicinales. En el pueblo de Pórtugos merece visitarse también Fuente Churriana, una típica fuente alpujarreña, con abrevadero y un singular lavadero recostado al abrigo de una roca.