Este manantial, situado a las afueras de la localidad de Vélez de Benaudalla, es el más importante de los que drenan los carbonatos de la imponente mole de la Sierra de Lújar. El recinto se halla perfectamente acondicionado con jardines y paseos; las aguas son ligeramente termales (19 ºC). La altura elevada de los nacimientos respecto al nivel del río Guadalfeo ha dado lugar a un farallón travertínico que se observa en todo su esplendor desde la carretera nacional que pasa a sus pies, y por donde se despeñan hasta cinco espectaculares cascadas en «cola de caballo».
Parte del agua nace aquí, pero la mayor parte proviene de la Fuente Nueva, que se encuentra unos 200 m. más arriba.
Muy cerca de este manantial hay otros dos también de entidad, El Tochal y Fuente Alta.