Los Baños de Alicún de las Torres, famosos desde remotas épocas (como lo atestiguan abundantísimos restos prehistóricos próximos) por el elevado termalismo de las aguas, se ubican en la solitaria y árida Depresión del Guadiana Menor. El acceso más cómodo puede realizarse desde la A-92, tomando una desviación señalizada al efecto, cerca de la localidad de Hernán Valle. La zona de los manantiales (son varios) es un oasis dentro de un entorno sumamente desértico. Las aguas presentan una temperatura próxima a 34 ºC y fueron declaradas de utilidad pública en 1870; al amparo de estas existe un hotel-balneario, piscinas, restaurantes, y demás zonas recreativas y de esparcimiento. El lugar, aparte de sus aguas minero-medicinales y termales, tiene otros recursos dignos de visita, como son los abundantes restos arqueológicos próximos, o la espectacular y única acequia del Toril, una antiquísima acequia elevada sobre el terreno por depósitos travertínicos generados a partir del nacimiento termal.