Esta fuente se localiza a las afueras de la recóndita localidad alpujarreña de Ferreirola (t.m. de La Tahá). Como su nombre quiere indicar, se trata de un agua con gas carbónico natural, muy agradable al paladar al no poseer el sabor herrumbroso del hierro que suele acompañar a la inmensa mayoría de los manantiales gaseosos de La Alpujarra. Por esta razón, se trata de unas aguas sumamente apreciadas por las gentes de la comarca, que han de recorrer hasta ellas una solitaria y bella vereda de herradura, lo que, sin lugar a dudas, ha preservado y conservado adecuadamente este enclave natural.