La fuente se encuentra en pleno casco antiguo de Cazorla, en la plaza de Santa María. De estilo Herreriano, su nombre le viene dado por el relieve en forma de cadena que adorna los muros del pilar. Fue construida hacia 1605 en homenaje a Felipe II; junto a la iglesia de Santa María es uno de los monumentos más emblemáticos de la localidad, pues refleja el crecimiento social y económico de la villa en el s. XVI. Sus tres caños salen de un frontal rematado por una cornisa clásica, sobre la que se levanta un cuerpo central superior con escudo e inscripción alusiva a Felipe II. Bajo la inscripción, una placa barroca alude a la recuperación del Adelantamiento de Cazorla, con escudos de la ciudad a los lados.