El manantial brota de la misma cueva del Gato, situada junto a la carretera de Ronda a Benaoján.
Se trata de una conocida surgencia de régimen irregular del sistema kárstico Hundidero-Gato, que procede en gran parte de la infiltración por la boca de Hundidero del río Gaduares. Las aguas van a parar directamente al río Guadiaro, mejorando sustancialmente su calidad, deteriorada por las aguas residuales de Ronda. La Cueva del Gato, de aspecto tenebroso, siempre alentó historias y leyendas, desde la huida de Marco Craso, hasta su utilización como refugio de bandoleros.
El sistema se desarrolla en un total de 7.818 m y tiene un desnivel de -219 m.