Se encuentra muy cerca de la carretera Lora del Río-Constantina, en la cuneta en una vaguada, junto al caserío de la finca Las Monjas a la que abastece. La obra de fábrica (posiblemente del s.XX) está formada por un frontal de tres vasos con arcos de medio punto, con el hueco central de mayor tamaño que los laterales. La estructura simula el cuerpo de una espadaña aunque sin campanas. Tras ella hay un depósito de acumulación en gran medida cubierto con placas de fibrocemento.
El agua se utiliza para abastecimiento del cortijo y, sobre todo, para dar de beber a la ganadería de toros bravos de Las Monjas.
El origen del manantial es incierto; las aguas pudieran provenir de alguna conducción subterránea. El terreno de procedencia son esquistos, cuarcitas y rocas plutónicas paleozoicas arrasadas y meteorizadas en superficie que dan lugar a formaciones arenosas de cobertera con capacidad de almacenar agua.
En las proximidades, al otro lado de la carrera, se encuentra un ejemplar de porte monumental de higuera, cuya presencia bien podría estar vinculada a la existencia de agua subterránea.