Localizado en el Parque Nacional de Sierra Nevada en la provincia de Almería, se nutre de las nieves que caen en la Polarda, entregando sus aguas pausadamente a lo largo del año, aunque es en la época de deshielo cuando el cuadal es mayor. Ha dado de beber al ganado durante siglos y alimenta, junto a otros caudales menores, al arroyo Lotrines, afluente del río Abrucena. Su importancia radica en que no se agota nunca.