Se encuentra situada a la entrada del antiguo casco urbano, hoy Avenida de Andalucía, y es la más emblemática y visible de todas. Su agua es de extraordinaria calidad, estando incorporado su caudal a la red de abastecimiento urbano. El caudal de esta fuente procede del nacimiento de Fuente Vieja que se encuentra justo por detras del Lavadero de Fuente Vieja, de tal manera que esta surgencia abastece a esta fuente y a dicho lavadero.
Desde tiempos inmemoriales, esta ha sido la fuente que ha saciado la sed de la gran mayoría de los montejaqueños, siendo muy curiosa la manera de portear el agua por las mujeres, que con un cántaro en la cabeza y otro en el cuadril, llevaban el preciado líquido hasta sus hogares, e incluso por el camino iban haciendo la compra, llegando con sus pesadas cargas, hasta lo más alto y encrespado del pueblo, costumbre ésta, que teniendo su origen desde que existe el pueblo, ha perdurado hasta final de los años sesenta, en los cuales se llevó a cabo su distribución por la red de abastecimiento; costumbre ésta que queda plasmada en un mosaico colocado en la Plaza de la Constitución. Igualmente, resulta curiosa la inscripción que consta en ella que dice “Se proibe lavar bajo multa de una peseta. Año de 1870”, lo que demuestra su antigüedad.