El acceso es fácil y bien señalizado, pues se encuentra junto a la Ermita de Porticate, lugar de romerías. No hay más que seguir la pista forestal que se inicia tras pasar el campo de fútbol y seguir las balizas que indican el camino. El manantial está a unos 20 metros antes de llegar a la ermita; consta de un único aporte de agua que se divide en dos caños, llenando cada uno su respectiva alberca. De éstas parten canalizaciones que riegan los tableros de los alrededores.