Tiene el mismo acceso que la Fuente del Perro, de la que se separa unos 800 metros. Desde el punto de vista arquitectónico, la fuente es muy normal, el agua le llega de una vaguada existente atrás; una parte del caudal cae en el pilón -mediante una llave de paso- mientras que el resto es llevado a un aljibe desde el que e riegan las parcelas de los alrededores, donde crecen castaños y olivos.