Es un manantial atípico. Se trata de una «rasgadura» de unos 25 -30 m. creado sobre un terreno detrítico. Actualmente está seco, al bajar los niveles freáticos de la zona (existen dos piezométros de control en la zona). En su día, el agua nacía por el borde sur de esta pequeña depresión, trasncurría por toda su longitud y finalmente desaparecía en el terreno. La gente de los pueblos vecinos (Darro, Huélago, etc) se bañaban en ella.
Según E. Ruiz Avilés en febrero de 2010 vuelve a brotar agua por esta conocida y añorada fuente. Valorada entre otras cosas por sus propiedades medicinales para la piel.
T. Peinado añade que el 17/02/2016 permanece seca.