La Fuente del Madroño se encuentra a unos 100 metros frente a la entrada principal de la Casa de Cázulas, a la que abastecía de agua antiguamente, por lo que fue restaurada por la propietaria de la Casa, la Marquesa de Montanaro, en 1921 al igual que esta. Actualmente se aprovecha para regadío.
La Marquesa de Montanaro, María del Mar Bermúdez de Castro y Ceriñán, era la propietaria de la Finca de Cázulas que se extendía desde la confluencia de Río Verde con el Río de Lentegí, debajo del pueblo de Otívar, hasta el límite de las provincias de Granada y Málaga en la Sierra de La Almijara, ocupando en torno al 80% del Término Municipal de Otívar.
Tras la muerte de la marquesa, la finca pasó al Opus Dei. Actualmente esta finca se encuentra dividida, perteneciendo las partes más elevadas a la Junta de Andalucía (Parque Natural de la Sierra de La Almijara) y las más bajas a una cooperativa formada por vecinos de Otívar, que se dedica a la agricultura y la ganadería.