La fuente se sitúa en el casco urbano de Benaoján en la calle Ejido, y en el comienzo del conocido camino del Chorrito, que une el pueblo con la barriada de la estación, donde nos encontraremos el impresionante nacimiento de los Cascajales y el conocido como Molino del Santo, que junto con otra serie de molinos aprovechaban la energía del agua para moler trigo para el pan, no en vano “Benaoxan” en árabe significa hijo de panaderos.
Actualmente la principal industria de Benaoján es la fábrica de chacinas. Cuentan que principios del siglo pasado, en los días de matanza y poniendo de manifiesto la vulnerabilidad de los acuíferos, de los caños de la Fuente del Zuque, manaba sangre (Información aportada por La Vereita-Marbella).