Este manantial es conocido históricamente en Lucena por encontrarse dentro del casco urbano y en un área recreativa. Según el historiador F. López Salamanca, es citada en escritos de 1537, donde se indica que «fue descubierta por los moros».
Se localiza en el paraje de igual nombre (Parque del Cascajar), próximo al cruce de los Cuatro Caminos y al polígono industrial de la Viñuela, en la margen derecha del arroyo del Rigüelo y rodeada de una alameda que ya fue explotada en el siglo XVI.
La fuente y el entorno se han reconstruido en varias ocasiones, pero las riadas y desbordamientos del Rigüelo han anegado y sepultado la fuente en repetidas ocasiones. En la actualidad se halla muy deteriorada y seca (aunque el agua probablemente siga fluyendo de forma oculta hacia el arroyo).
Este manantial responde a la descarga del terreno aluvial cuaternario que rellena todo el valle del Rigüelo y sobre el que se asienta la mayor parte del pueblo de Lucena.