Esta laguna empezó a crearse en 1972, tras la extracción de tierra para una explotación minera. Los vecinos del lugar cuentan que en 1982 ésta aumentó de tamaño, llegando a ocupar 2 hectáreas donde habitan patos, fochas, zampullines, y alguna que otra garza real.
En la actualidad, y a pesar de la consolidación de este humedal, el avance de la ciudad requiere el espacio que ocupa y se prentende sellar, para construir en este espacio.