Es un manantial con aguas de dureza alta, no aptas para el consumo humano aunque, en los meses de verano, es necesaria su utilización para usos domésticos. Situado a escasa distancia del casco urbano, sus aguas dan lugar al Arroyo Balastar y son empleadas para el riego de las numerosas parcelas que ocupan la plataforma travertínica de Faraján, mediante un sistema compuesto por una acequia principal y varios canalillos que irrigan cada una de las parcelas. Una parte del agua salva el dique de travertino gracias a una espectacular cascada de unos 20 m de altura, conocida como Chorrera Balastar *(video anexo).