En las afueras de la población, pero aún dentro del casco urbano, está la Fuente Vieja de Hinojales. Consta de una fuente muy maltratada y abandonada, un depósito de almacenamiento para el riego, que ha sido derruido recientemente, y un gran pilar abrevadero en varios tramos donde actualmente vierten sus aguas las dos conducciones que vienen desde el manantial. La fuente, hoy abandonada, fue restaurada en el año 1927 según consta en una lápida de mármol. Una zona en las proximidades con grandes chopos y mucha sombra indica el lugar donde se sitúa el venero. Dos salideros alimentan este gran abrevadero. El agua se destina desde tiempo inmemorial, además de para el ganado, para el riego de huertas cercanas a la población.