Cerca de la escuela, en pleno centro de la población, se halla esta fuente, junto a un pequeño arroyo urbano y adosada a la ladera del cerro. El conjunto es sencillo a la vez que práctico y, además, muy parecido a otras fuentes de la zona: un cuerpo cuadrado con techo abovedado que constituye el depósito; el agua excedente se recoge en un par de piletas laterales que vierten a una alcantarilla. Un grifo permite el aprvechamiento ciudadano del agua, aunque un letrero advierte que no está clorada. Por último, el nombre de la fuente puede leerse en una placa de cerámica.