Fuente situada en la ladera norte de la Sierra de La Sagra, bajo un refugio de montaña con un tornajo de madera asociado utilizado como abrevadero. Actualmente de gran importancia como bebedero para la fauna de montaña y de gran utilidad para los montañeros y senderistas que suben o bajan de La Sagra.
Según añade L. Domingo, en la época de las repoblaciones forestales, se formaron los bosques de pino de esta espectacular sierra. Para poder abastecerse de agua y pernocta, se construyó el refugio de la Sagra, justo por encima de esta fresca fuente. Desde entonces ha sido un paso obligado para una de las subidas alpinas a esta cima, el cual fue restaurado por los alumnos del colegio Ramón y Cajal de Puebla de Don Fadrique en el año 1994.