Este esporádico y poco mencionado manantial se localiza en el extremo norte del Llano (o Polje) de la Fuenseca, conocido popularmente en Zuheros como Llanos Altos, justo en el contacto tectónico del relleno detrítico del polje con las calizas oolíticas de la sierra, muy cerca de las ruinas del Cortijo Bartolo, cercano a la colada de Doña Mencía a Zuheros. En los inviernos más lluviosos se observa cómo surge el agua en una especie de cárcava, formada al aflojarse el terreno por el esfuerzo que ejerce el flujo ascendente del agua subterránea. No existe un único punto de surgencia en esta zona, ya que en 50 metros a la redonda se pueden apreciar hasta cuatro depresiones similares, algunas de la cuales han sido entibadas con muros de mampostería en seco. El caudal de estas surgencias llega a superar al del arroyo que atraviesa el llano y que procede de otros manantiales más altos (Las Pilas y Navas del Navazuelo), por lo que puede considerarse como el nacimiento principal del arroyo de la Fuenseca o de la Navaseca, muy conocido gracias a las espectaculares chorreras o cascadas que presenta en su corto trayecto.