Situado en la cortijada del Parador de Santamaría, junto a la carretera Málaga-Ronda. Se accede desde una curva abandonada de la carretera, a 1 km aproximadamente al norte de Cuevas del Becerro. El agua vierte a un pilar-abrevadero rectangular desde un caño con rejilla en cuyo frontis reza una inscripción y una fecha: Salvador Sánchez 1895. A la salida del pilar, el agua es derivada para su aprovechamiento en las proximidades. Su caudal es muy sensible a las precipitaciones.
El agua de este pilar viene de un pozo situado en el interior de la finca. Cuando éste tiene buen nivel, generalmente casi todo el año, el agua sale por el pilar, con fuerza, con un buen caño. En épocas estivales, el pozo desciende de nivel pues es usado para el riego en la zona, cuando realmente se precisa hacerlo. En el pilar, en esas fechas, deja de manar el agua, si bien, los propietarios pueden llenar a voluntad el pilar mediante bombeo cuando, ocasionalmente, pueda ser requerida para abrevar el ganado que, en su momento, puso ser ganado vacuno, pero también burros y caballos, acorde al tamaño del pilar. Actualmente, el ganado ovino/caprino que hay en la finca (ya no hay vacuno) no abreva en él por ser éste muy alto, para eso se dispone de otros abrevaderos más modernos. Cuando el riego da una pequeña tregua, y el pozo se recupera, vuelve a brotar el agua en el pilar aunque, sin demasiada fuerza.
Tras el cortijo Parador de Santa María, a los pies de una higuera que crece en un pedregal, rompe el manantial cuando el acuífero está en su máximo nivel. El agua brota de la base de las rocas, mediante regueros, importantes en épocas de lluvias, que son encauzados por una vaguada hormigonada generándose en un pequeño arroyo, atravesando el cortijal y pasando junto al pilar para desembocar sus aguas en el cercano Arroyo del Parador, al que también vierte las aguas sobrantes del pilar.
Según añade S. Rodríguez el pilar mide unos 8 x 3 m. de largo y ancho y se encuentra en propiedad privada, Salvador Sánchez fue el anterior propietario del cortijo, bisabuelo de su actual propietario, Miguel Ángel Sánchez.