En la plaza principal de la localidad Teniente Viñas, podemos ver dos fuentes, separadas por la puerta de la oficina de Turismo. Una es grande, aparente, muy llamativa, con cuatro caños de los que uno es de agua no potable. Pues bien, no es ésta la fuente a la que nos referimos, la nuestra está al otro lado de la puerta y destaca por el gran pilón tallado en caliza pues el caño se sitúa en un frontal que pasa casi desapercibido por su pequeñez, en justa correspondencia a su nombre.
S. Rodríguez añade que el agua de esta pequeña fuente es muy apreciada por los lugareños que acuden a ella para aprovisionarse, llenando vasijas y garrafas. El nacimiento se encuentra a escasos metros por detrás de la fuente.