Es una fuente urbana, de origen árabe, muy antigua -fechada en el siglo XII-, que se ubica muy cerca de un alminar meriní de la misma fecha, considerado el más antiguo de la zona. El nacimiento está en el interior de una alcubilla construída con ladrillos que casi no se ven debido a que están cubiertos por una buena capa de cal. Hubo un tiempo en que se podía contemplar el interior pero, en la actualidad, la puerta está cerrada con un candado.