Se localiza a unos 800 m al norte del castillo y del núcleo urbano de Moclín. Se puede acceder a pie desde el pueblo tomando el sendero que parte de la ermita de San Antón al cortijo de Corcuela, o en coche tomando la carretera que se dirige a Puerto Lópe y desviándose al norte por la carretera que va a la Fuente de Malalmuerzo y Tózar; antes de cruzar el puente de Pitel sobre el río Velillos, se toma un camino a la derecha que lleva al cortijo de Corcuela (ahora en ruinas) y a la fuente. Ésta es muy conocida por los habitantes de la región y muy visitada por los amantes del senderismo, las actividades al aire libre y las personas interesadas en la historia de la región. La fuente original (todavía visible) consistía en una teja incrustada en un caos de bloques desprendidos de los tajos calizos cercanos y depositados en la vaguada, así que el agua procede de las infiltraciones del agua de lluvia en el relleno del valle. Hace pocos años el entorno ha sido reformado construyendo una pequeña pila semicircular adosada a la roca y alimentada por un tubo de PVC azul. Ésta vierte al suelo en una especie de surco con forma de doble espiral, con entrada y salida del agua, el cual da paso a una nueva fuente de fábrica con frontón rectángular, dos caños y abrevadero.