Es otra de las tres fuentes que forma el conjunto del Paraje de Las Monjas. Unos metros por encima de la Fuente del Turón, y a escasos metros también de la Fuente de Las Monjas, su nombre se debe al aprecio de los zorros presentes en la zona por esta fuente, pudiéndose encontrar rastros de los mismos en los alrededores. En las noches podemos escuchar desde esta ubicación rapaces nocturnas tales como búho real, cárabo y el intrépido autillo. Al estar dentro de la ribera del río Villanueva, no sorprende que esta fuente brote a pies de un olmo.