Las pilas se ubican a escasa distancia de la fuente conocida como Pilas de Marchena, 200 metros al norte, subiendo hacia los característicos paredones del Morrón de la Cruz. Consta de un total de 7 pilas más o menos cuadradas, talladas en bloques de caliza. El agua, que brota algo más arriba en el interior de una fronda de arbustos espinosos impenetrable, es conducida mediante un tubo metálico a las pilas pero su exiguo caudal sólo da para llenar la primera. Aunque están unidas entre sí por cemento, la falta de cuidados ha ocasionado que algunas piletas se hayan desplazado de su lugar original. Para llegar a la fuente hay que seguir el mismo camino que lleva a las Pilas de Marchena.