Siguiendo la carretera que une el pueblo de Cortelazor con el de Hinojales, como a un kilómetro de distancia de las últimas casas nos topamos con esta fuente en una curva muy cerrada, junto a la margen izquierda de la calzada. El agua mana allí mismo entre las peñas y es conducida hasta la fuente. No se seca nunca, aunque en los últimos años quizá ha llegado a secarse en los períodos de mucha sequía, según los vecinos por no estar bien acondicionada y perderse el agua barranco abajo. El agua se aprovecha para el ganado de las fincas cercanas.