La fuente se localiza en un paraje de incomparable belleza, al pie de unos tajos conocidos como Los Corralones, con pendientes vertiginosas en las que abundan los pinsapos; consta de un pequeño pilar y un frontal de fábrica reciente, ambos de modestas dimensiones ya que el lugar donde está ubicada no permite una obra más grande. El punto de surgencia del manantial, situado algo más arriba, junto al sendero, ha sido captado y su caudal es conducido a la fuente mediante una tubería enterrada; sin embargo, en épocas particularmente lluviosas el agua desborda la captación y encharca la zona. Por este paraje discurre la vía pecuaria conocida como «Colada del Camino de Parauta». El acceso tiene las dificultades propias de una zona montañosa, de altitudes modestas pero con características que, en los períodos invernales, casi podrían definirse de alta montaña, con presencia de nieve y placas de hielo. Dicho esto, el modo más cómodo de acceder sería por los carriles que parten de El Burgo y finalizan cerca del Peñón de Ronda y, desde aquí, continuar por la senda que se dirige hacia Los Quejigales; en total, la caminata requiere más de dos horas.