El día en que se tomaron los datos este manantial presentaba dos puntos surgentes, separados unos 50 metros entre sí; los caudales de ambos puntos se unen y forman un único curso de agua que fluye por el Arroyo de la Cañada; según testimonios de un vecino de Cuevas, ambos nacimientos llegan a secarse pero el inferior suele ser más duradero. Este punto de agua también surge al pie del Cerro El Castillejo, muy cercano a los manantiales La Fuentezuela y El Nacimiento, de forma que primero hay que llegar a los anteriores y continuar después por el carril que se dirige al Cerro Juan Durán. A diferencia de los otros dos, que vierten al norte, hacia el Río de las Cuevas, las aguas de este manantial alimentan, como quedó dicho anteriormente, el Arroyo de la Cañada, que desciende hacia el noreste buscando, asimismo, el curso del citado río.