Se trata de un gran manantial que sólo revienta en los inviernos de muchas lluvias (trop plein). Generalmente lo hace cada cinco o seis años. Cuando brota lo hace con ruido, escapes de aire comprimido, lanzamiento de pequeñas piedras y unos chorros de agua que superan el metro de altura. Luego se calma y mana tranquilamente. El caudal varía mucho de unos años a otros pero normalmente supera los 100 l/s. Su permanencia suele ser de una semana hasta dos meses. El agua es clara y en su recorrido invade una calleja o camino bordeado por muros de piedra típico de la zona, lo que lo hace más llamativo. Cuando está activo es una atracción para los lugareños y visitantes quienes se acercan hasta el lugar paseando desde el pueblo para verlo y hacer fotos.