Durante un corto tramo, el Arroyo de las Carboneras discurre encajonado entre la Sierra del Oreganal y las muy inclinadas laderas del Tajo de Pompeyo. En esta zona brotan varias surgencias temporales -hasta el momento hemos contabilizado cuatro, todas en la orilla derecha del arroyo, en una distancia aproximada de 1 kilómetro. La más importante de ellas, por el caudal que desaloja, es ésta que nos ocupa, que se encuentra a la salida del encajonamiento, en un paraje donde el arroyo cambia su nombre por el de Río Grande, el mismo que más adelante atraviesa el Tajo de Ronda llamándose Guadalevín. Cercano a la surgencia, pero en la margen izquierda, está el paraje del Huerto de Malillo, en el que también existen varios manantiales. Éste que estamos inventariando brota, a un metro de altura sobre el cauce, en la orilla derecha y lo hace con tanta fuerza que ha excavado un pequeño surco.