La aproximación a este punto de agua la haremos por el carril que se dirige al paraje de Vasijas que, en su primer kilómetro de recorrido, está marcado con las balizas del sendero de pequeño recorrido PR-A229 Alpandeire-Atajate. Tras pasar el lugar conocido como Cruz Chiquita, continuaremos por un ramal que se separa a la izquierda, del que vamos a recorrer otros 600 metros hasta que, superada una casa en ruinas, veamos un huerto de pequeñas dimensiones en el que crecen acelgas (al menos, cuando se tomaron estas notas); pues bien, el manantial se ubica justo debajo de la plantación, junto a las raíces de un gran olivo. El venero ha sido protegido con tres paredes construídas con piedras, enfoscadas por dentro; en la cuarta pared hubo una puerta que, hoy día, ha desaparecido; como techo, unas losas de piedra cumplen esa función. Estamos ante un modelo constructivo que ya hemos podido contemplar en otro manantial de este municipio, la Fuente de Pospítar.