De este punto de agua, en primer lugar, es obligado destacar su ubicación en un privilegiado paraje, perfecto para disfrutar de la agreste belleza de este rincón de la Serranía de Ronda, aunque para ello es necesario realizar el trayecto que tiene su inicio en el cámping rural de Conejeras, junto a la carretera Ronda-San Pedro. Desde aquí marcharemos hacia el Cortijo de los Manaderos, después se sigue por el Arroyo de las Carboneras y, en el Rincón de Malillo, lo cruzamos para seguir ascendiendo hasta nuestro destino, las ruinas del Cortijo de Malillo. Aquí, al pie de un solitario chopo, se encuentra la alberca o, mejor dicho, la pileta si atendemos a lo exiguo de sus dimensiones. Actualmente, apenas recoge agua; sin embargo, hubo un tiempo en que sí lo hacía, como atestiguan las concreciones existentes en la pared donde está incrustado el caño. El trazado de la canaleta que la abastecía aún puede adivinarse enterrado, cubierto por bloques de piedra.