Antigua fuente rural situada muy cerca de la localidad Cañada de Rabadán y próxima a otras fuentes rurales de la zona como la fuente El Invernadero.
Actualmente se encuentra seca, y su estado de conservación es muy malo, rodeada y cubierta de vegetación siendo muy probable que desaparezca en no mucho tiempo. Aún así todavía se conservan las gruesas paredes de ladrillo y cemento acabadas en pico de sus pilones (el cabecero está derruido) indicando que se trataba de una fuente importante tanto por su envergadura como por su robusta construcción.
Está compuesta por tres secciones escalonadas por donde iba cayendo el agua por efecto de la gravedad. La primera sección está compuesta por dos pilones muy anchos unidos entre sí a lo largo de unos 8-10 m. La segunda es otro pilón de menor envergadura, más bajo pero de aproximada similar longitud. Por último, la última sección encauzaba el agua a modo de regajo de vuelta al suelo natural.
Estas fuentes tenían su razón de ser en la utilidad de abrevadero para los animales de años atrás, siendo hoy día un vestigio de aquella necesidad. Era, por tanto, típico de la época en que se construyeron, este tipo de obras escalonadas que estaban pensadas para aguadero de las “bestias” en los pilones más altos y del ganado menor en las pilas más bajas.