La fuente se localiza en el Camino de Arroyo Blanco, en las afuera del casco urbano a unos cien metros del municipio de Cartajima.
Se trata de una fuente de origen morisco, a juzgar por su morfología, que pese al paso de los años debió ser muy bella pues aún conserva el peculiar encanto de lo que se realizaba en aquella época.
En la parte izquierda se encuentra el abrevadero, que posee una pared frontal (más baja que la de la fuente principal), que debía rematar con algún tipo de adorno en su esquina, quedando resguardado por un contrafuerte. La fuente principal de gran altura dispone de tres elementos propios de la arquitectura árabe, a modo de almenas. Se observan las huellas de los huecos de cómo se colocaban los cántaros que la población utilizaba antiguamente para hacer acopio de agua.
Sin embargo, todo hay que indicarlo: el paso del tiempo ha hecho daño en esta magnífica fuente. El abandono al que está sometida no es más que un indicio de lo que ocurre en mucho de los municipios de la provincia. También tiene una lectura positiva todo ello y es que, al menos, no se ha hecho ninguna atrocidad al restarle la naturaleza y el origen del que procede la fuente.