La alberca se encuentra a las afueras de Atajate, junto al cruce de la carretera que se dirige a Jimera de Líbar, en el olivar existente detrás de la venta que aquí se levanta. El nacimiento se sitúa bajo un camino enlosado que se dirige al pueblo, rodeado por una espesa e impenetrable masa de arbustos; una parte del caudal es conducido mediante una estrecha tubería desde el nacimiento hasta la alberca mientras que, si las lluvias han sido abundantes, otra parte circula a cielo abierto. La alberca es pequeña y, debido a su abandono, el interior tiene gran cantidad de basuras y desechos.