Este manantial rural se encuentra en una propiedad privada por lo que es necesario el preceptivo permiso si se desea visitarlo. Se accede por un carril que comienza frente a la piscina municipal, de apenas 1 km de longitud, cuyo último tramo es de extrema pendiente. El manantial brota en una oquedad protegida por una puerta metálica y desagua en una rústica alberca de reducidas dimensiones, a su interior se puede bajar por medio de tres escalones; más abajo, otra alberca recoge el agua sobrante de la superior.