En el carril del Rompedizo, tomando el desvío que lleva hasta el «olivar de Barruz», encontramos esta fuente a las espaldas del cortijo. Esta fuente de rezume, forma dos pequeñas charcas donde es frecuente obervar rastros de jabalíes, zorros y otros pequeños carnívoros. Si estamos atentos, podremos observar anfibios como la rana común y sapo común, en sus cercanías.