Gracias a las aguas de los manantiales del Almendral del Rey, del Arroyo de la Culebra y de Torre Atalaya, el Ayuntamiento de Málaga logró realizar, a mediados del siglo XVII, una red de abastecimiento de agua para la población. Como colofón de la obra y para que los ciudadanos pudieran surtirse, se colocó esta fuente en la que por entonces era la Plaza Mayor, en la cual se ubicaba la Casa Consistorial; con tal motivo, se aprovechó la columna central de una fuente que se encontraba en el puerto de la ciudad procedente de Génova (Italia). Un siglo más tarde se le añadió el cuerpo intermedio con tres esculturas. A inicios del siglo XIX la fuente es trasladada a un punto de la nueva Alameda que era visible desde el mar, evidentemente con un destino ornamental; posteriormente se reubica junto al río Guadalmedina y, ya en 1926, protagoniza un nuevo traslado, en esta ocasión va a parar al Parque. Por último, en 2002, se volvió a llevar al centro de la ciudad, concretamente a la Plaza de la Constitución, donde permanece desde entonces. La fuente es de estilo renacentista, está tallada en mármol y, como hemos dicho, es de origen italiano; consta de un pilón de 12 lados y una columna o fuste central de dos cuerpos: el inferior se complementa con figuras de sirenas y ninfas, el superior con otras tres figuras. La columna está rematada por un conjunto formado por varios niños y un águila. Actualmente, el agua procede de la red aunque antiguamente era abastecida desde la Mina del Almendral del Rey.