Se encuentra en la Calle del Rastro. Labrado en la piedra se lee la siguiente inscripción: «Que nos salga el sol por Antequera»… ¡Y que sea lo que Dios quiera!, podemos añadir nosotros, dando por cierta la autoría de la célebre frase, que habría pronunciado el regente Don Fernando cuando se disponía al asalto definitivo a la ciudad, allá por 1410.