Esta fuente debe su nombre al mote de la persona que realizó su adecuación entorno a los años 30 del sigo pasado, «El Rata». A esta fuente acuden asiduamente los vecinos de Puebla de Guzmán a por sus aguas. Antiguamente era uno de los puntos de avituallamiento urbano por lo que el ir y venir de las gentes era constante, excusa que ponían los novios de entonces para justificar encuentros furtivos, como bien relatan las coplillas populares.