La Fuente de Balerma que da nombre a la aldea se sitúa en la parte baja de la misma. Originariamente recibía el nombre de Malerva, vocablo que procede del árabe y significa «El zoco de los miércoles» y que por trnasliteración se ha convertido en Balerma.
Esta fuente y lavadero público recuerdan tiempos no muy lejanos, en los que estos vestigios de la arquitectura popular eran usados como abrevadero para el gando, el llenado de botijos y vasijas para el uso doméstico, y también como punto reservado y rincón de encuentro obligado de las mujeres que acudían a lavar la ropa.
Este ancestral enclave con dos obras civiles imprescindibles para la vida cotidiana de no hace muchos años, recuerdan actividades humanas que se pierden en la memoria de nuestro tiempo por haber caido en desuso y dejan constancia de actividades agroganaderas y sociales muy importantes desde el punto de vista etnográfico.