En la parte norte de la capital malagueña, en una agrupación de viviendas conocida como Los Molinos de San Telmo, tiene su inicio un carril forestal que atraviesa la parte meridional del Parque Natural Montes de Málaga y finaliza en la carretera A-7000, frente a las Ventas del Boticario y del Mijeño. En el p.k. 3,500 de su recorrido, a la sombra de un enorme algarrobo, se encuentra el abrevadero, que sigue idéntico modelo constructivo al de otros que se desperdigan por los Montes: alargado, estrecho, dividido en tres cuerpos, posee rampas laterales que permiten el acceso de animales pequeños a su interior; el caudal sobrante alimenta una charca creada específicamente para los anfibios, la cual ha sido vallada para evitar que la invadan jabalíes y otra fauna del bosque. El agua procede de un aljibe situado en alto, junto al carril. La mina en la que ha sido colocada la captación se encuentra bastante alejada; el desconocimiento de su estado desaconseja el consumo pues no es posible garantizar la debida pureza del agua