Es una fuente urbana que se encuentra dentro del casco urbano en la calle San Sebastíán a la altura del nº 60, justo enfrente de la puerta del cementerio municipal.
La construcción de la fuente constituyó en su momento un gran acontecimiento social ya que supuso la llegada del agua al casco urbano de Casabermeja, procedente de la Mina de las Parras Viejas; en recuerdo de este hecho existe en la parte superior del frontal una placa de mármol en la que leemos que la inauguración fue llevada a cabo en enero de 1902, con la presencia del alcalde y el gobernador civil. No es la única construcción relacionada con el agua existente en la zona ya que, pocos metros más abajo, tenemos los restos de un aljibe de origen romano, lo que los especialistas denominan «castellum aquae».
La fuente consta de un pilón compuesto por dos cantareras y un canalillo conectado con el desagüe; éste, a su vez, dirige el caudal a un conjunto formado por tres abrevaderos. Sobre el pilón destaca un paño frontal de líneas curvas y quebradas en el que están embutidos los dos caños. Estos elementos están encastrado en otro frontal de líneas quebradas.