El emisario de la Laguna de Lanjarón se remansa apenas unos metros más bajos en un pequeño lagunillo, que posee además, aportes propios de nacimientos. Eso le permite mantener emisario en años normales, mientras que paradójicamente la laguna madre lo pierde a mediados del estiaje. Se le ha llamado Lagunillo de Lanjarón en atención a su menor tamaño y a su proximidad con la laguna de la que toma nombre.